ABINOL - Interacciones

Se han seleccionado las siguientes interacciones de la droga sobre la base de su potencial significado clínico. Combinaciones que contienen cualquiera de las siguientes medicaciones, dependiendo de la cantidad presente, también pueden interactuar con esta medicación: alopurinol, colchicina, probenecid, sulfinpirazona. La doxorubicina puede elevar la concentración de ácido úrico en sangre; el ajuste de la dosis de agentes antigotosos puede ser necesario para el control de la hiperuricemia y la gota; el alopurinol puede ser preferido para la prevención o la reversión de la hiperuricemia inducida por la doxorubicina debido al riesgo de nefropatía por ácido úrico con agentes uricosúricos antigota. Medicaciones productoras de discrasias sanguíneas u otros depresores de la médula ósea, o terapia por radiación: el uso concurrente puede incrementar los efectos depresores sobre la médula ósea de estas medicaciones y la terapia de radiación, incluida severa dermatitis o mucositis, y puede requerir la reducción de la dosis: ciclofosfamida, dactinomicina, mitomicina. Terapia de radiación en el área mediastínica: el uso concomitante puede resultar en cardiotoxicidad aumentada; se recomienda que la dosis total de doxorubicina no exceda de los 400mg por m2 de superficie corporal. Daunorubicina: el uso de doxorubicina en un paciente previamente medicado con daunorubicina aumenta el riesgo de cardiotoxicidad; se hace necesario el ajuste de la dosis. La doxorubicina no debe ser empleada en pacientes que previamente recibieron dosis acumulativas completas de daunorubicina o doxorubicina. Medicaciones hepatotóxicas: el uso concurrente puede incrementar el riesgo de toxicidad; por ejemplo, el metotrexato en altas dosis puede influir negativamente sobre la función hepática e incrementa la toxicidad de la doxorubicina administrada con posterioridad. Estreptozotocina: puede prolongar la vida media de la doxorubicina cuando es empleada en forma concurrente; la reducción de la dosis de doxorubicina es recomendada. Vacunas de virus vivos: debido a que los mecanismos de defensa normales están suprimidos, el uso concurrente con una vacuna de virus vivos puede potenciar la replicación del virus de la vacuna, puede incrementar los efectos colaterales/adversos de los virus de la vacuna o puede reducir la respuesta de anticuerpo del paciente a la vacuna: la inmunización de estos pacientes debe ser emprendida sólo con extrema precaución después de una cuidadosa revisión del estado hematológico del paciente y solamente con el conocimiento y consentimiento del médico que maneja la terapia con doxorubicina. El intervalo entre las medicaciones en discontinuación que producen inmunosupresión y la recuperación de la capacidad de respuesta a la vacuna depende de la intensidad y tipo de inmunosupresión por la medicación empleada, la enfermedad subyacente y otros factores; los estimados varían desde 3 meses a 1 año. Los pacientes con leucemia en remisión no deben recibir vacunas con virus vivos hasta por lo menos 3 meses después de su última quimioterapia. Además la inmunización con vacuna con poliovirus debe ser pospuesta en las personas en estrecho contacto con el paciente, en especial los miembros de su familia.