Prospecto ACEDRIN

Composición
Cada frasco vial contiene: cefepime (HCl) 1g.
Propiedades
La cefepima es una nueva cefalosporina inyectable de cuarta generación, con actividad bactericida sobre numerosos microorganismos grampositivos, gramnegativos y enterobacteriáceas. El espectro de actividad antibacteriana es el siguiente: especies habitualmente sensibles: (CMI inferior o igual a 4mg/l). Más del 90% de las cepas de la especie son sensibles (S). E. coli, Salmonella, Shigella, P. mirabilis, P. vulgaris, Providencia, C. diversus, K. oxytoca, Serratia, Strepfococos, S. pneumoniae penicilin-sensibles, H. influenzae, Neisseria, B. catarrhalis, P. aeruginosa, Peptostreptococos, C. perfringens, P. cepacia. Especies moderadamente sensibles: B antibiótico es moderadamente activo in vitro. Concentraciones superiores a CMI. Stafilococos meticilin-sensibles. Especies resistentes: (CMI superior a 32 mg/l). Al menos el 50% de las cepas de la especie son resistentes (R). Stafilococos meticilin-resistentes, S. pneumoniae de sensibilidad disminuida o resistente a la penicilina, Enterococos, Lisferla, X. maltophilia, C. difficile, Bacterias anaerobias, Gram negativas. Especies inconstantemente sensibles: el porcentaje de resistencia adquirida es variable. La sensibilidad es pues imprevisible si no se realiza antibiograma. Enterobacter, C. freundii, M. morganii, K. pneumoniae, Yersinia, A. baumanii. Ciertas especies bacterianas no figuran en este espectro ante la ausencia de indicación clínica. Mecanismo de accion: el mecanismo de acción es similar al de las otras cefalosporinas, con alta afinidad con las PBP3 (proteínas ligadoras de penicilina). Sin embargo, una diferencia con otras cefalosporinas es su mayor afinidad por los PBP2 de la pared de los gramnegativos; además su actividad antibacteriana puede ser mayor porque el sitio de unión puede saturarse con menos moléculas. Debido a su estructura química la cefepima penetra por las porinas parietales en forma más rápida que otras cefalosporinas -como la ceftazidima y la cefotaxima-. Cefalosporina bactericida de amplio espectro, actúa por fijación sobre los centros de unión a proteínas penicillin binding proteins (PBP). Los antibióticos betalactámicos son agentes bactericidas que inhiben la síntesis de la pared celular bacteriana e inducen además un efecto autolítico. La destrucción de la pared celular bacteriana se produce como consecuencia de la inhibición de la última etapa de la síntesis del peptidoglucano. En las bacterias grampositivas, la pared celular es gruesa y su componente principal es dicha proteína (peptidoglucano). Las bacterias gramnegativas tienen una pared más fina y compleja que consta de una membrana externa formada por lípidos y proteínas y de una delgada capa interna de peptidoglucano. Las bacterias ácido-alcohol resistentes tienen una pared similar a la de los microorganismos grampositivos, pero con una capa de peptidoglucano fina y, por fuera, una capa muy rica en lípidos. El peptidoglucano está constituido por largas cadenas de glúcidos (-glucano), formadas por la repetición de moléculas de ácido N-acetilmurámico y N-acetilglucosamina. El ácido murámico fija cadenas de tetrapéptidos (péptido-) que se unen entre sí para formar una malla, bien directamente (gramnegativos) o mediante un pentapéptido de glicina (grampositivos). Los betalactámicos inhiben precisamente esta unión o transpeptidación, última etapa de la síntesis de la pared celular. De este modo, la pared queda debilitada y puede romperse por la presión osmótica intracelular. Para que actúen los betalactámicos es necesario que la bacteria se halle en fase de multiplicación, ya que es cuando se sintetiza la pared celular. Los componentes del peptidoglucano se sintetizan en el citoplasma y son transportados a través de la membrana citoplasmática al espacio que existe entre ésta y la pared celular. A este nivel existen unas proteínas con actividad enzimática (transpeptidasas y carboxipeptidasas), que son las encargadas de formar los tetrapéptidos unidos. Estas enzimas fijan a las penicilinas y otros betalactámicos, por lo que se llaman PBP. La función de las PBP es alargar, dar forma y dividir la bacteria. Los anillos de los betalactámicos poseen una estructura similar a los dos últimos aminoácidos del pentapéptido (D-alanina-D-alanina) y eso permite una unión covalente en el lugar activo de la transpeptidasa. También pueden inhibir a las carboxipeptidasas y algunas endopeptidasas. Los betalactámicos también actúan activando una autolisina bacteriana endógena que destruye el peptidoglicano. La lisis se produce con concentraciones que superan entre 4 y 10 veces la CIM de un determinado microorganismo. Las bacterias que carecen de autolisina son inhibidas pero no destruidas, por lo que se dice que son tolerantes. Se define el fenómeno de tolerancia como la necesidad de una concentración al menos 32 veces mayor a la CIM para que un antimicrobiano destruya una cepa bacteriana. Mecanismos de resistencia: las bacterias pueden desarrollar resistencia a los betalactámicos por varios mecanismos, que en ocasiones se asocian. El control genético de estos mecanismos puede ser: cromosómico. Plasmídico o por transposones. La resistencia cromosómica aparece por mutación, mientras que los plásmidos y los transposones pueden ser autotransferibles entre bacterias. Los mecanismos implicados son los siguientes: alteraciones de la permeabilidad. La presencia de membrana externa en los bacilos gramnegativos dificulta la penetración de sustancias hidrofílicas, como los betalactámicos, que necesitan utilizar los poros proteicos (porinas) para tal fin. La resistencia es secundaria a alteraciones en dichas porinas. Modificación de las dianas: los betalactámicos deben unirse a las PBP para ejercer su efecto bactericida. Cambios a nivel de las PBP implican una pérdida de afinidad de los betalactámicos por ellas, con la consiguiente disminución de su actividad. Este mecanismo afecta fundamentalmente a cocos grampositivos. Producción de enzimas: actualmente constituye el principal mecanismo de resistencia a los betalactámicos, sobre todo en las bacterias gramnegativas. Las betalactamasas son enzimas catalíticas de naturaleza proteica cuya producción está controlada por un gen, bien cromosómico o bien transferido por plásmidos o transposones. Actúan rompiendo el enlace amídico del anillo betalactámico, previa unión al grupo carboxilo, con lo que éste pierde la capacidad de unirse a las PBP. El grado de resistencia que determinan se correlaciona con su concentración, afinidad por los diferentes betalactámicos y propiedades hidrolíticas. La producción de betalactamasas puede ser: constitutiva (se producen siempre) o inducible (sólo en presencia de un betalactámico). En este sentido no todos los betalactámicos tienen el mismo poder de inducción, pudiendo ser desde poco a altamente inductores. En los microorganismos gramnegativos, las betalactamasas plasmídicas son constitutivas y su grado de producción está en relación con el número de copias del plásmido, mientras que en los estafilococos suelen ser inducibles. Las betalactamasas cromosómicas, que son producidas fundamentalmente por bacterias gramnegativas, pueden ser constitutivas o inducibles. Expresión de bombas de eliminación activa. Los mecanismos de expulsión consisten en bombas de flujo, dependientes de energía, que bombean al antimicrobiano al exterior. Este mecanismo se ha demostrado en ciertos bacilos gramnegativos, especialmente en P. aeruginosa. Prevalencia local de la resistencia: en la práctica clínica, además del espectro antibacteriano, perfil farmacocinético y propiedades farmacodinámicas, es esencial conocer la prevalencia local de las resistencias de las principales bacterias frente a los antibióticos, indicados en su tratamiento.
Indicaciones
Infecciones graves por microorganismos sensibles. Infecciones abdominales, ginecológicas, obstétricas, de vías urinarias, respiratorias, piel y tejidos blandos. Enfermedad inflamatoria pelviana, endometritis, abscesos, septicemias, neumonía hospitalaria, osteomielitis. Tratamiento empírico en pacientes neutropénicos febriles.
Dosificación
La dosis media aconsejada es de 1 gramo cada 12 horas, por vía IM o IV. Esta dosis y las vías de administración varían según la necesidad clínica (sensibilidad de microorganismos, severidad de la sepsis y función renal del paciente). La duración promedio del tratamiento oscila entre 7 y 10 días, pero puede prolongarse en infecciones graves o complicadas.
Contraindicaciones
Hipersensibilidad a las cefalosporinas o a antibióticos betalactámicos. Insuficiencia renal severa.
Reacciones adversas
La tolerancia clínica es buena, aunque se han informado algunos casos (1% a 3%) de diarrea, cefalea, erupción cutánea, náuseas, vómitos y urticaria. En el nivel humoral se observaron anormalidades transitorias y ocasionales, como elevación de la urea o la creatinina, la fosfatasa alcalina, la bilirrubina total, y eosinofilia.
Efectos colaterales
A las dosis terapéuticas recomendadas, la medicación es generalmente bien tolerada y no provoca efectos colaterales ni secundarios. En pacientes hipersusceptibles puede llegar a presentarse leves trastornos dérmicos (lesiones eritematomaculo-papulosas, rash urticariano) o gastrointestinales (náuseas, vómitos, diarrea). Tales manifestaciones son reversibles y desaparecen en forma espontánea o con la suspensión del tratamiento. En raras ocasiones y solo en sujetos alérgicos a las cefalosporinas pueden presentarse reacciones anafilactoides que deberán tratarse con las medidas tradicionales.
Precauciones
Al igual que con todo medicamento, no se recomienda el uso del producto durante el embarazo y la lactancia, hasta demostrar su total inocuidad sobre tales estados.
Advertencias
En pacientes con insuficiencia renal (clearance de creatinina < 30ml/min) deberá ajustarse la dosis, pero no es necesario hacerlo en pacientes con deterioro de la función hepática.
Antagonismos y antidotismos
No presenta a la dosis terapéutica.
Conservación
Conservar en lugar fresco y seco, al abrigo de la luz.
Sobredosificación
Tratamiento: en caso de sobredosis, las concentraciones plasmáticas pueden ser reducidas por hemodiálisis o diálisis peritoneal. Entre las manifestaciones clínicas de sobredosis están: hipersensibilidad neuromuscular, las concentraciones altas en el S.N.C. pueden causar convulsiones, durante o tras la administración de cefepime algunos pacientes pueden desarrollar colitis seudomembranosas asociada a antibióticos (CPMAA). Ya que no existe ningún antídoto específico, el tratamiento de la sobredosis de cefalosporinas debe ser sintomático y de apoyo, en estos casos recurrir al Centro Nacional Toxicológico del Centro de Emergencias Médicas, sito en Avda. Gral. Santos y Teodoro S. Mongelós -Asunción - Teléfono (021) 206.206.
Presentación
Estuches con 1 frasco ampolla con 1 g de cefepime.

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