ATROPINA SULFATO - Precauciones

Los pacientes sensibles a un alcaloide o derivado de la belladona también pueden ser sensibles a la atropina. Embarazo: la atropina atraviesa la placenta. No se han realizado estudios bien controlados en humanos. La administración intravenosa de atropina durante el embarazo o al final del mismo puede producir taquicardia en el feto. Los estudios en ratones no han demostrado que la atropina administrada en dosis de 50mg por kg de peso corporal (mg/kg) tenga efectos adversos sobre el feto. Categoría C para el embarazo según la FDA. Lactancia: la atropina puede inhibir la lactancia. La atropina se excreta en la leche materna. Aunque no se han cuantificado las cantidades, se debe evitar el uso crónico durante la lactancia ya que los lactantes normalmente son más sensibles a los efectos de los anticolinérgicos. Pediatría: los lactantes y los niños pequeños son especialmente sensibles a los efectos tóxicos de la atropina. Se recomienda una estricta supervisión de los lactantes y niños con parálisis espástica o lesión cerebral ya que en estos pacientes se ha descrito una respuesta aumentada y a menudo son necesarios ajustes en la dosificación. Geriatría: los pacientes geriátricos pueden responder a las dosis habituales de atropina con excitación, agitación, somnolencia o confusión. Los pacientes geriátricos son especialmente sensibles a los efectos secundarios de la atropina. También se recomienda precaución cuando se administre este medicamento a pacientes geriátricos debido al peligro de precipitar un glaucoma no diagnosticado. Odontología: el uso prolongado de atropina puede disminuir o inhibir el flujo salivar, contribuyendo al desarrollo de caries, enfermedad periodontal, candidiasis bucal y malestar. En algunos pacientes, la atropina puede producir visión borrosa. Este medicamento puede hacer que los ojos se hagan más sensibles a la luz de lo normal. En algunos pacientes, la atropina, especialmente en dosis elevadas, pueden producir mareos o somnolencia. Manejar maquinaria o realizar otras tareas podrían ser peligrosas si se presentan mareos o si la capacidad de atención está disminuida. Pueden aparecer mareos, sensación de mareo o desmayos, especialmente al incorporarse cuando se está sentado o tumbado. Levantarse lentamente puede ayudar a disminuir este problema.