CITARABINA - Dosificación

Dosis usual para adultos: leucemia mielocítica aguda o eritroleucemia. Inducción: intravenosa, 100 a 200mg por metro cuadrado de superficie corporal, o 3mg por kg de peso corporal/día (como una infusión continua durante 24 horas o en dosis divididas mediante inyección rápida) durante 5 a 10 días. Mantenimiento: subcutánea, 1mg por kg de peso corporal, una o dos veces por semana. Leucemia meníngea -Intratecal, 5 a 75mg por metro cuadrado de superficie corporal con intervalos que varían de una vez por día a cuatro veces a una vez cada cuatro días. Una dosis frecuentemente usada es de 30mg por metro cuadrado de superficie corporal una vez cada cuatro días hasta que los resultados del SNC sean normales, seguido de una dosis adicional. Dosis pediátrica usual: no se ha establecido la seguridad del uso en niños. Si fuese necesario se dosificará igual que en adultos. Preparación de la solución: citarabina estéril es reconstituida para uso intravenoso o subcutáneo mediante el agregado de 5ml de agua para inyección, estéril, al frasco ampolla de 100mg, produciendo una solución conteniendo 20mg de citarabina por ml o mediante el agregado de 10ml de agua para inyección estéril al frasco ampolla de 500mg produciendo una solución conteniendo 50mg de citarabina por ml. Advertencia: no se recomienda el uso de diluyentes conteniendo alcohol bencílico para la preparación de medicaciones a ser usadas en recién nacidos. Se ha asociado con su uso un síndrome tóxico fatal consistente en acidosis metabólica, depresión del sistema nervioso central, problemas respiratorios, insuficiencia renal, hipotensión y posiblemente convulsiones y hemorragias intracraneanas. Las soluciones de citarabina pueden ser diluidas aún más con agua para inyección, inyección de dextrosa al 5%, o inyección de cloruro de sodio para administración mediante infusión intravenosa. Citarabina estéril es reconstituida para uso intratecal mediante el agregado de 5 o 10ml de un diluyente con buffer isotónico (sin sustancias de preservación), tal como la solución B de Elliott, lactato de Ringer, o el líquido cerebroespinal del paciente al frasco-ampolla de 100mg. El volumen administrado ha de corresponder a un volumen igual del líquido cerebro-espinal obtenido. Hay evidencia limitada pero en aumento y preocupación de que el personal comprometido en la preparación y administración de antineoplásicos parenterales pueden verse enfrentados a ciertos riesgos debido a la potencial mutagenicidad, teratogenicidad o carcinogenicidad de estos agentes, si bien se desconoce el riesgo real. Los cuerpos concejales de la USP recomiendan un manejo cuidadoso tanto de la preparación como en el desecho de los agentes antineoplásicos. Las precauciones sugeridas incluyen: uso de un gabinete de contención biológico durante la reconstitución y dilución de medicaciones parenterales y el uso de guantes quirúrgicos y máscaras desechables. Uso de una técnica correcta para prevenir la contaminación de la medicación, el área de trabajo y el operador durante la transferencia entre contenedores (debe incluir el tratamiento adecuado del personal con respecto a esta técnica). Desecho cuidadoso y correcto de agujas, jeringas, ampollas, frascos ampollas y medicación sin usar.