LASIX - Precauciones

El tratamiento requiere supervisión médica regular. Prestar atención al flujo urinario; controlar a los pacientes con obstrucción parcial del flujo, especialmente al comienzo. Realizar control especialmente cuidadoso en pacientes con hipotensión, predisposición a caídas pronunciadas de la presión sanguínea (por ej., con importante estenosis de las arterias coronarias o de los vasos sanguíneos que alimentan al cerebro), diabetes mellitus manifiesta o latente, gota, síndrome hepatorrenal (por ej., falla renal funcional asociada con enfermedad hepática grave), hipoproteinemia (por ej., asociada con síndrome nefrótico), ya que en ellos se puede debilitar el efecto de furosemida y potenciarse su ototoxicidad, lo que requiere una cuidadosa titulación de la dosis), y en recién nacidos prematuros (posible desarrollo de nefrocalcinosis/nefrolitiasis; controlar la función renal e indicar ultrasonografías renales). Realizar controles regulares de sodio sérico, de potasio y de creatinina durante el tratamiento. Controlar riesgo de desarrollar desbalances electrolíticos o con importante pérdida adicional de líquidos (por ej., debido a vómitos, diarrea o transpiración intensa). Cualquier trastorno electrolítico o ácido-base podría hacer necesaria la suspensión temporaria de furosemida. Algunos efectos adversos (por ej., la caída pronunciada no deseada de la presión sanguínea) pueden deteriorar las capacidades de concentración y reacción del paciente.