FENIRAMINA - Precauciones y advertencias

Los pacientes con intolerancia a otros antihistamínicos pueden serlo a la feniramina. No se han realizado estudios en animales ni en seres humanos sobre el efecto carcinogénico o mutagénico de la feniramina. No se recomienda el uso de este medicamento en las madres en lactación ya que se excreta en pequeñas cantidades en la leche materna y puede producir irritabilidad o excitación no habitual en los lactantes, asimismo esta droga, por su acción antimuscarínica, puede inhibir la secreción de leche. Los pacientes geriátricos bajo tratamiento con esta droga son más propensos a padecer mareos, sedación, hipotensión, hiperexcitabilidad y efectos secundarios antimuscarínicos, como sequedad de boca y retención urinaria. El uso prolongado de feniramina puede inhibir o disminuir la secreción salival y contribuir así al desarrollo de caries, enfermedad periodontal, candidiasis oral y malestar.