PAPAVERINA - Propiedades

Las acciones de la papaverina se registran tanto sobre el músculo liso como el estriado cardíaco. Sobre este último provoca una depresión en la conducción y una prolongación en el período refractario. Sobre el músculo liso ejerce efecto espasmolítico que se hace más notable si existe espasmo. El efecto de la papaverina no paraliza la célula muscular lisa, la que mantiene su capacidad de responder a drogas y estímulos inductores de la contracción. Su efecto es directo sobre la célula muscular lisa ("musculotrópico") y no involucra la inervación. La acción se observa sobre el músculo liso de los grandes vasos sanguíneos, en especial coronarios, periféricos sistémicos y arteriales pulmonares. Se cree que la dilatación de los vasos sanguíneos cerebrales provocada por la papaverina es la causa del incremento en el flujo sanguíneo cerebral y la disminución de la resistencia vascular cerebral registrada en sujetos normales, a la vez que no hay alteración en el oxígeno consumido por el cerebro. Estos efectos mediarían el alivio que la papaverina produce en los pacientes con encefalopatía vasculocerebral. Sus acciones cardíacas justifican su uso para anular las sístoles prematuras de origen ventricular y auricular, y las arritmias ventriculares. El efecto vasodilatador sobre los vasos coronarios puede ser importante cuando la causa de las arritmias es la falla en la irrigación del músculo cardíaco debida a oclusión o insuficiencia coronaria. En la trombosis coronaria aguda la papaverina puede ser superior a la quinidina en el tratamiento de los ritmos ventriculares por medio de la disminución de la irritabilidad miocárdica, puesto que puede ser administrada por vía IV y no deprime la contracción miocárdica ni causa cinconismo, a la vez que produce vasodilatación coronaria.