TOXINA BOTULíNICA A - Propiedades

La toxina botulínica A se obtiene de cultivos de cepas Hall de Clostridium botulinum. La toxina botulínica A bloquea la conducción neuromuscular por unión a los sitios receptores en las terminaciones del nervio motor, ingresa en ellas e inhibe la liberación de acetilcolina. Inyectada por vía intramuscular en dosis terapéuticas, produce una desnervación química cuyo resultado es una parálisis muscular localizada que lleva a la atrofia del músculo. Hay evidencia de que el nervio puede crecer y reinervar al músculo, lo que hace que el debilitamiento sea reversible. La parálisis de los músculos inyectados con toxina botulínica A es útil para reducir las contracciones anormales excesivas asociadas con el blefarospasmo. En el tratamiento del estrabismo, se postula que la administración de toxina botulínica A afecta los pares musculares por inducción de un alargamiento atrófico del músculo inyectado y el acortamiento correspondiente del músculo antagonista. Tras la inyección periocular de toxina se observan cambios electrofisiológicos en los músculos distales, pero sin que se produzca debilitamiento u otros cambios clínicos por un período de varias semanas o meses. La toxina de Clostridium botulinum de tipo A se presenta en el mercado en ampollas liofilizadas que contienen 100U (unidades) de toxina.