Prospecto TECNOFACTOR 30

Composición
Cada frasco ampolla contiene: filgrastim 30MU, agua para inyección csp 1ml.
Indicaciones
Filgrastim inyectable está indicado para reducir la duración de la neutropenia y la incidencia de neutropenia febril en los pacientes con neoplasias no mielógenas que reciben tratamiento con quimioterapia citotóxica convencional, así como para disminuir la duración de la neutropenia y de sus secuelas clínicas en los pacientes sometidos a tratamiento mielosupresor seguido de TMO. Filgrastim inyectable está indicado también para la movilización autógena de hemociblastos hacia la sangre periférica o bien, tras la quimioterapia mielodepresora o mielosupresora, para acelerar la recuperación hematopoyética mediante infusión de estos hemociblastos. La administración prolongada de filgrastim está indicada para aumentar el recuento de neutrófilos y reducir la incidencia de infecciones y su duración en pacientes, tanto niños como adultos, con neutropenia grave (congénita, cíclica o idiopática), recuento de neutrófilos < 0,5 x 109/1 y antecedentes de infecciones graves o recurrentes.
Dosificación
Quimioterapia citotóxica convencional: la dosis recomendada de filgrastim es de 0,5 MU (5g)/kg en dosis únicas diarias. En los pacientes sometidos a tratamiento mielosupresor y trasplante de médula ósea: la dosis inicial recomendada es de 1,0 MU (10g)/kg/día en infusión IV corta de 30 minutos, infusión IV continua de 24 horas o infusión SC continua de 24 horas. Filgrastim debe diluirse en 20ml de solución glucosada al 5% (véase el apartado Instrucciones de dilución). La primera dosis de filgrastim no debe administrarse antes de que hayan transcurrido 24 horas desde la quimioterapia citotóxica o la infusión de médula ósea. Una vez superado el punto mínimo teórico en el recuento de neutrófilos, la dosis diaria de filgrastim debe ajustarse de acuerdo con la respuesta de los neutrófilos en la siguiente forma: recuento de neutrófilos: > 1,0 x 10 Ex9/1 durante 3 días consecutivos; ajuste de la dosis de filgrastrim: disminuir a 0,5 MU/día; recuento de neutrófilos: si el recuento de neutrófilos sigue siendo > 1,0 x 10 Ex9/1 durante otros 3 días consecutivos; ajuste de la dosis de filgrastrim: suspender el tratamiento. Si el recuento de neutrófilos desciende a < 1,0 x 10 Ex9/1 durante el tratamiento, la dosis debe volverse a aumentar según los pasos arriba indicados. Movilización de hemociblastos en sangre periférica: (en pacientes sometidos a quimioterapia mielodepresora o quimioterapia mielosupresora seguida de autotrasplante de hemociblastos, con o sin TMO). La dosis recomendada de filgrastim para movilizar hemocitoblastos sin tratamiento previo es de 1,0 MU (10g)/día, en forma de infusión SC continua de 24 horas o una inyección SC diaria durante 6 días consecutivos. Para su administración en infusiones, filgrastim debe diluirse en 20ml de solución glucosada al 5% (véase el apartado Instrucciones de dilución). Ritmo de leucocitaféresis: se recomienda realizar tres extracciones consecutivas, en los días 5, 6 y 7. La dosis recomendada de filgrastim para movilizar hemocitoblastos tras la quimioterapia mielosupresora es de 0,5 MU (5g)/kg/día, administrados en forma de inyección subcutánea desde el primer día tras la quimioterapia hasta que se haya superado el momento previsto de máxima neutropenia y el recuento de neutrófilos haya alcanzado valores normales. La leucocitaféresis debería realizarse durante el período en el que el recuento de neutrófilos aumenta desde < 5,0 x 109/1 hasta a > 5,0 x 109/l, para los pacientes que no han recibido quimioterapia extensiva, suele ser suficiente con una leucocitaféresis. En los demás casos, se recomienda realizar leucocitaféresis adicionales. Pacientes con neutropenia crónica grave: neutropenia congénita: la dosis inicial recomendada es de 1,2MU (12g)/kg/día, que se administra por vía subcutánea como dosis única o en varias dosis. Neutropenia idiopática o cíclica: la dosis inicial recomendada es de 0,5 MU (5g)/kg/día, que se administra por vía subcutánea en dosis única o en varias dosis. Pautas posológicas especiales: aunque en los ensayos clínicos con filgrastim participaron algunos ancianos no se han efectuado estudios especiales en este sentido, por lo que resulta imposible indicar recomendaciones posológicas especiales para este grupo de edad. Las recomendaciones posológicas infantiles son idénticas a las de los adultos tratados con quimioterapia citotóxica mielosupresora. Información adicional: el tratamiento con filgrastim debe administrarse en colaboración con un centro oncológico que disponga de las instalaciones diagnósticas necesarias, así como experiencia suficiente en hematología y tratamiento con filgrastim. Los procedimientos de movilización y aféresis deben realizarse en colaboración con un centro oncológico-hematológico con experiencia suficiente en este campo y que garantice un seguimiento adecuado de las células progenitoras hematopoyéticas. Niños con neutropenia crónica grave y cáncer: el 65% de los pacientes estudiados en el programa de ensayos clínicos sobre neutropenia crónica grave no había cumplido los 18 años. El tratamiento fue claramente eficaz en este grupo de edad, en el que se encontraban la mayoría de los pacientes con neutropenia congénita. No se apreciaron diferencias en cuanto a la inocuidad de filgrastim en los niños con neutropenia crónica grave. Según los resultados obtenidos en los ensayos clínicos con niños, la inocuidad y la eficacia de filgrastim son similares en adultos y en los niños tratados con quimioterapia citotóxica. Modo de administración: quimioterapia citotóxica establecida: filgrastim puede administrarse una vez al día en forma de inyección subcutánea o disuelto en solución glucosada al 5% (véase el apartado Instrucciones de dilución), en infusión intravenosa corta de 30 minutos. La primera dosis de filgrastim no debe administrarse antes de que hayan transcurrido 24 horas desde la quimioterapia citotóxica. El tratamiento diario con filgrastim debe continuarse hasta que se haya superado el punto mínimo previsto para el recuento de neutrófilos y éste haya vuelto a valores normales. La duración necesaria del tratamiento puede ser de incluso 14 días según la pauta quimioterapéutica utilizada. Pacientes tratados con quimioterapia citotóxica: en estos pacientes suele observarse un aumento pasajero de los neutrófilos uno o dos días después de iniciar el tratamiento con filgrastim. Para conseguir una respuesta mantenida, no obstante, es preciso continuar hasta que se haya superado el punto mínimo teórico y el recuento de neutrófilos haya regresado a valores normales. No se recomienda suspender el tratamiento con filgrastim antes de haber pasado el punto mínimo previsto para el recuento de neutrófilos. Pacientes tratados con quimioterapia citotóxica y autotrasplante de médula ósea: filgrastim puede administrarse por vía subcutánea o en infusión intravenosa, diluido en 20ml de solución glucosada al 5% (véase el apartado Instrucciones de dilución). La primera dosis de filgrastim no debe administrarse antes de que hayan transcurrido 24 horas desde la quimioterapia citotóxica o la infusión de médula ósea. En este grupo de pacientes no se ha estudiado aún ni la eficacia ni la inocuidad del tratamiento con filgrastim durante períodos superiores a 28 días. Pacientes con neutropenia crónica grave: filgrastim debe administrarse diariamente en inyección subcutánea hasta que el recuento de neutrófilos se estabilice por encima de 1,5 x 109/1. Una vez alcanzada la respuesta, debe determinarse la mínima dosis eficaz necesaria para mantener un recuento de neutrófilos suficiente. Al cabo de 1-2 semanas de tratamiento, la dosis principal puede reducirse a la mitad o aumentarse al doble de acuerdo con la respuesta del paciente. A partir de entonces, la dosis se ajustará de forma individual cada 1-2 semanas para mantener el recuento de neutrófilos entre 1,5 x 109/1 y 10 x 109/1. En los pacientes con infecciones graves puede plantearse la posibilidad de seguir una pauta de escalada más rápida de la dosis. En los ensayos clínicos, el 97% de los pacientes que mostraron una respuesta completa al tratamiento con filgrastim lo hicieron con dosis < 24g/kg/día. No se ha establecido aún la inocuidad a largo plazo del tratamiento con dosis de filgrastim superiores a 24g/kg/día. Instrucciones de dilución: en caso necesario, filgrastim puede diluirse en solución glucosada al 5%. Una vez diluido, filgrastim puede absorberse al vidrio y materiales plásticos; ahora bien, cuando la dilución se realiza correctamente, filgrastim es compatible con el vidrio y diversos plásticos, como el PVC, la poliolefina (un copolímero de polipropileno y polietileno) y el prolipropileno. Si se diluye filgrastim en concentraciones inferiores a 1,5 MU (15g)/ml, debe añadirse albúmina sérica humana (ASH, F. Eur.) hasta una concentración final de 2mg/ml. Ejemplo: si el volumen de inyección final es de 20ml y la dosis total de filgrastim inferior a 30 MU (300g), deben administrarse 0,2ml de una solución de albúmina humana al 20%. No se recomienda en ningún caso su dilución hasta concentraciones inferiores a 0,2 MU (2g)/ml.
Contraindicaciones
Filgrastim no debe administrarse en pacientes con antecedentes de alergia al producto o cualquiera de sus componentes. Este producto no debe utilizarse para aumentar la dosis de quimioterapia citotóxica por encima de los límites establecidos. Este medicamento no debe administrarse en pacientes con neutropenia congénita grave (síndrome de Kostmann) y citogénica anormal (ver Precauciones).
Reacciones adversas
Pacientes tratados con quimioterapia: el efecto secundario clínico más frecuente de filgrastim, cuando se administra en dosis recomendadas, es el dolor osteomuscular, que suele ser leve o moderado (10%) aunque en ocasiones puede ser grave (3%); por lo general, estos dolores osteomusculares responden bien a los analgésicos habituales. Menos frecuentes son las alteraciones urinarias, especialmente disuria leve o moderada. Se han descrito casos aislados de hipotensión que no precisó tratamiento clínico. Son frecuentes las alteraciones analíticas (elevación del LDH, - GT, fosfatasa alcalina y uricemia), generalmente reversibles, dependientes de la dosis y de intensidad leve o moderada. En menos del 5% de los pacientes tratados con dosis superiores a 0,3 MU (3g)/kg/día se han observado elevaciones del número total de leucocitos > 100 x 109/l; no se ha observado, sin embargo, ninguna reacción adversa directamente atribuible a este nivel de leucocitosis. En los ensayos clínicos aleatorios y controlados con placebo, filgrastim no ha aumentado la incidencia de reacciones adversas clínicas asociadas a la quimioterapia citotóxica. Las siguientes reacciones adversas se detectaron con igual frecuencia en los pacientes tratados con filgrastim + quimioterapia y en los tratados con placebo + quimioterapia: náuseas y vómitos, alopecia, diarrea, anorexia, mucositis, cefalea, tos, exantema, dolor torácico, debilidad generalizada, dolor faríngeo, estreñimiento y dolor no especificado. De forma esporádica se han observado también problemas vasculares (p. ej.: enfermedad venooclusiva y alteraciones del volumen de los líquidos corporales) en pacientes sometidos a autotrasplante de médula ósea tras dosis altas de quimioterapia. No se ha podido establecer una relación causal con filgrastim. En casos aislados se han registrado síntomas de carácter alérgico o seudoalérgico; aproximadamente la mitad de ellos se asociaron a la dosis inicial. En conjunto, estas reacciones son más frecuentes tras la administración IV; la reexposición puede inducir, en ciertos casos, una recidiva de los síntomas. Pacientes con neutropenia crónica grave: la frecuencia de reacciones adversas relacionadas con el tratamiento de filgrastim en los pacientes con neutropenia crónica tiende a disminuir con el tiempo. Las reacciones adversas clínicas más frecuentes atribuibles a filgrastim son el dolor óseo y el dolor osteomuscular generalizado. Otras reacciones descritas son la esplenomegalia (que puede ser progresiva en un reducido número de casos) y la trombopenia. Se ha observado cefalea y diarrea al comienzo del tratamiento con filgrastim, con una incidencia generalmente inferior al 10%. Con una incidencia similar, y sólo tras la administración prolongada, se han observado anemia y epistaxis. Asimismo, se han descrito aumentos transitorios de tipo asintomático de los niveles séricos de ácido úrico, HDL y fosfatasa alcalina, también se han observado descensos pasajeros y moderados de la glucemia posprandial. Otras reacciones adversas posiblemente relacionadas con el tratamiento de filgrastim y presentes en menos del 2% de los pacientes con neutropenia crónica grave son las siguientes: reacciones en el lugar de inyección, cefalea hepatomegalia, artralgias, alopecia, osteoporosis y exantema. Se han descrito casos de vasculitis cutánea tras el empleo prolongado de filgrastim en el 2% de los pacientes con neutropenia crónica grave, así como algunos aislados de proteinuria y hematuria. (ver Incompatibilidades).
Precauciones
a) Crecimiento neoplásico: el factor estimulador de las colonias de granulocitos puede estimular el crecimiento in vitro de las células mieloideas y se han observado efectos similares in vitro en algunas células no mieloideas. No se conocen aún la inocuidad ni la eficacia del tratamiento con filgrastim en los pacientes con mielodisplasia, leucemia mielógena crónica. Por eso, dada la posibilidad de crecimiento tumoral, filgrastim ha de emplearse con suma cautela en las neoplasias de origen mieloideo. No se ha establecido aún en los ensayos clínicos si filgrastim influye en la progresión de los síndromes mielodisplásicos hacia la leucemia mielógena aguda. Por este motivo, filgrastim debe administrarse con cuidado en toda enfermedad mielógena premaligna. b) En los pacientes tratados con quimioterapia: leucocitos: en menos del 5% de los pacientes tratados con dosis superiores a 0,3 MU (3g)/kg/día se han observado elevaciones del número total de leucocitos > 100 x 109/1; no se ha descrito, sin embargo ninguna reacción adversa directamente atribuible a este nivel de leucocitosis. No obstante, dada la posibilidad de que aparezcan reacciones asociadas con leucocitosis intensa, debe controlarse periódicamente el recuento de leucocitos durante el tratamiento con filgrastim. Si pasado el mínimo teórico, el recuento de leucocitos supera el nivel de 50 x 109/1, debe suspenderse inmediatamente el tratamiento con filgrastim. Durante el período de administración de filgrastim para movilizar hemocitoblastos en sangre periférica, se recomienda no suspenderse el tratamiento hasta que el recuento de leucocitos sea > 100 x 109/1. Riesgos asociados al aumento de la dosis de quimioterapia: conviene actuar con extrema cautela cuando se administran dosis altas de quimioterapia, pues no se ha comprobado una mejoría en los resultados obtenidos y la intensificación de la quimioterapia conduce en ocasiones a una mayor toxicidad cardíaca, pulmonar, neurológica o dermatológica (consúltese la ficha técnica de los distintos fármacos quimioterapéuticos). El tratamiento con filgrastim en monoterapia no evita la trombopenia y la anemia secundarias a la quimioterapia mielodepresora. Los pacientes tratados con quimioterapia en dosis altas (p. ej.: dosis plenas del protocolo prescrito), muestran un mayor riesgo de trombopenia y anemia. Por eso, debe vigilarse periódicamente el recuento plaquetario y el valor hematócrito. Lógicamente, deben tomarse medidas de precaución especiales cuando se administren fármacos o asociaciones quimioterápicas que causan trombopenia grave. Se ha demostrado que el uso de hemociblastos movilizados con filgrastim disminuye la intensidad y la duración de la trombopenia posterior a la quimioterapia mielosupresora. c) En los pacientes con neutropenia crónica grave: transformación hacia leucemia o preleucemia: conviene establecer cuidadosamente el diagnóstico de neutropenia crónica grave y diferenciarlo de otros procesos hematológicos como la anemia aplásica, la mielodisplasia o la leucemia mielógena. Antes del tratamiento debe realizarse un hemograma completo (con fórmula leucocítica y recuento de plaquetas), un cariotipo y un estudio morfológico de la médula ósea. Se han descrito algunos casos de síndromes mielodisplásicos o leucemia en pacientes con neutropenia congénita grave (síndrome de Kostmann) tratados con filgrastim. Dado que tanto los síndromes mielosupresores como las leucemias se cuentan entre las complicaciones naturales de la enfermedad, su relación con el tratamiento de filgrastim es incierta. Si un paciente con síndrome de Kostmann presenta citogenética anormal, se debe sopesar cuidadosamente la relación entre el beneficio y el riesgo de mantener el tratamiento con filgrastim; si presenta un síndrome mielosupresor o leucemia, debe interrumpirse la administración de filgrastim. No está claro en la actualidad si el tratamiento de los pacientes con síndrome de Kostmann predispone hacia la transformación leucémica. Se recomienda efectuar exámenes morfológicos y científicos de la médula ósea a intervalos regulares (aproximadamente cada 12 meses) en estos pacientes. Hemograma: el recuento plaquetario debe controlarse cuidadosamente, sobre todo durante las primeras semanas de tratamiento con filgrastim. En los pacientes que presenten trombopenia (recuento de plaquetas persistentemente < 100.000/mm3), debe valorarse la posibilidad se suspender el tratamiento con filgrastim de forma intermitente o, al menos, reducir la dosis. Existen también otras alteraciones del hemograma, como la anemia o el aumento transitorio de los progenitores mieloideos, que obligan a realizar controles periódicos. Otras: deben excluirse las causas de neutropenia (p. ej.: infecciones víricas). La esplenomegalia palpable es una consecuencia directa del tratamiento con filgrastim, que aparece en el 31% de los pacientes tratados. El aumento del volumen del bazo, medido radiográficamente, se presenta al comienzo del tratamiento con filgrastim y tiende a estabilizarse. La progresión de la esplenomagalia disminuyó o se detuvo al reducir la dosis; sólo en el 3% de los pacientes fue necesario practicar esplenectomía. El tamaño del bazo debe vigilarse de forma periódica; para detectar un aumento anómalo del volumen esplénico basta con la palpación abdominal. En un pequeño número de pacientes se ha descrito hematuria o proteinuria, por lo que es necesario efectuar análisis periódicos de orina para controlar esta complicación. La inocuidad y la eficacia de filgrastim no se han investigado todavía en los recién nacidos ni en los pacientes con neutropenia autoinmunitaria. d) Pacientes sometidos a movilización de hemocitoblastos en sangre periférica: movilización: no existen estudios comparativos aleatorios entre los dos métodos de movilización recomendados (filgrastim solo o asociado con quimioterapia mielosupresora) en la misma población de pacientes. Dadas la variabilidad individual entre pacientes y la variablidad inateranalítica de los recuentos de células CD34+, resulta difícil cualquier comparación directa entre los estudios. Por lo tanto, se hace también difícil establecer una recomendación sobre el método más adecuado. La elección del método de movilización debe realizarse de acuerdo con los objetivos terapéuticos globales para cada paciente concreto. Exposición previa a fármacos citotóxicos: los pacientes sometidos previamente a quimioterapia mielosupresora extensiva pueden no presentar la suficiente movilización de hemocitoblastos como para conseguir el rendimiento mínimo recomendado ( > 2,0 x 106 células CD34+/kg) o aceleración de la recuperación plaquetaria. Algunos fármacos citotóxicos pueden perjudicar especialmente a los hemocitoblastos y su movilización. Ciertos fármacos, como el melfalano, la carmustina (BCNU) y el carboplatino, administrados durante períodos prolongados antes de la movilización pueden reducir el rendimiento de este método. Sin embargo, sí resulta eficaz para la movilización de hemocitoblastos la administración de melfalano, carboplatino o carmustina junto con filgrastim. Cuando se prevé realizar un trasplante de hemocitoblastos periféricos, conviene planificar la movilización precozmente en el tratamiento del paciente. Debe presentarse especial atención al número de hemocitoblastos movilizados en estos pacientes antes de administrar quimioterapia en dosis altas. Si el rendimiento resulta insuficiente, debe plantearse la posibilidad de recurrir a otras formas de tratamiento que no precisen aporte de hemocitoblastos.
Interacciones
Se desconoce en gran parte la inocuidad y eficacia de filgrastim cuando se administra el mismo día que la quimioterapia citotóxica mielodepresora. No se recomienda el empleo de filgrastim entre las 24 horas previas y las 24 horas posteriores a la quimioterapia, debido a que las células mieloideas en fase de replicación rápida son muy sensibles a la quimioterapia citotóxica mielodepresora. Tampoco se han investigado posibles interacciones con otras citocinas y factores hematopoyéticos de crecimiento.
Incompatibilidades
Filgrastim no debe diluirse en soluciones salinas. En cuanto a la compatibilidad de filgrastim con los materiales plásticos una vez diluido para infusión, véase el apartado Instrucciones de dilución. Efectos sobre la capacidad para conducir vehículos y utilizar maquinaria: no se han descrito.
Conservación
En heladera a 2° - 8° C. No congelar. No agitar. Proteger de la luz.
Sobredosificación
Se desconocen los efectos de una intoxicación por filgrastim. La interrupción del tratamiento con filgrastim se acompaña habitualmente de una disminución a la mitad del número de neutrófilos circulantes en los dos primeros días y de una normalización al cabo de 1-7 días.
Presentación
Envases con 1 frasco ampolla x 1ml de solución inyectable.

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