VALPAKINE - Indicaciones

Tratamiento de la epilepsia (crisis de ausencia, pequeño mal). Como coadyuvante en el tratamiento de las crisis mixtas de la epilepsia y del trastorno bipolar del humor. El ácido valproico (valproato de sódio) es utilizado en el tratamiento de las convulsiones tónico-clónicas. Generalidades: los estabilizadores del humor son medicamentos usados con objetivo de mantener el humor estable en pacientes portadores del Trastorno Afectivo Bipolar (Trastorno Bipolar del Humor). No son medicamentos que pueden llegar a curar la enfermedad, sino son preventivos de las oscilaciones entre la euforia y la depresión muy comunes y problemáticos en el trastorno bipolar. En esta clase de medicamentos, el carbonato de litio es el más estudiado y el más utilizado. La carbamacepina o la oxcarbazepina y el ácido valproico también se muestran eficaces. En el Trastorno Bipolar del Humor el acompañamiento psiquiátrico y el uso de estos estabilizadores deben ser mantenidos por un largo período, algunas veces para la vida toda. El Trastorno Bipolar del Humor o Trastorno Afectivo Bipolar, la persona se presenta con una alternancia entre la fase de euforia (llamada fase maníaca), y fases de depresión, ambas de intensidad absurdamente diferente en las oscilaciones de humor de personas normales. La manía de la euforia, o del humor se hallan muy exaltados, tanto que las personas poseen una sensación de poseer mucha energía, se sienten como si fuesen capaces de realizar cualquier cosa (y muchas acaban realizándolos). En esta fase, generalmente, las personas pasan a no sentir la necesidad del sueño, se alimentan menos que lo normal, gasta y compra más de lo que puede, etc. El tratamiento de continuación se constituye luego del período inicial que dura aproximadamente de 2 a 6 meses después de la remisión de los síntomas agudos. El procedimiento farmacológico normalmente aplicado en esa fase es el de continuar el tratamiento con el o los estabilizadores del humor en cuanto se intenta eliminar gradualmente otros medicamentos, siempre tomando el cuidado necesario con la posibilidad de recidiva o la aparición de un comportamiento cíclico. El tratamiento de mantenimiento a largo plazo proviene después del período de continuación. El objetivo del mantenimiento es prevenir nuevos episodios o crisis de la enfermedad. Durante el mantenimiento, los clínicos deben decidir por cuánto tiempo el paciente debe continuar tomando los estabilizadores del humor, además de aliviar la necesidad de algún tratamiento episódico o continuo con otros medicamentos antimaníacos o antidepresivos con base al padrón de recidivas de cada paciente. La profilaxis a largo plazo o por toda la vida con un estabilizador del humor es el tratamiento de sostén después de la ocurrencia de dos episodios maníacos y también debe ser considerado después de un único episodio maníaco si éste fuera grave o si hubiera antecedentes familiares de un trastorno bipolar. En el trastorno bipolar II, la profilaxis puede ser apropiada después de tres episodios hipomaníacos, si hubiera elevaciones del humor inducidas por un antidepresivo, depresión frecuente o antecedentes familiares del trastorno bipolar I. Preguntando a los especialistas si el inicio precoz de la dolencia (por ejemplo, antes de los 20 años de edad) sería indicación de profilaxis para toda la vida después de un único episodio, una práctica aconsejada por algunos especialistas. En términos de tolerabilidad a largo plazo, definida como disposición del paciente en continuar tomando la medicación a pesar de los efectos colaterales globales, los especialistas consideran al valproato, y en segundo lugar al litio, como las drogas de primera línea, dando paso a la carbamacepina como droga de segunda línea. La prescripción del estabilizador del humor a dosis única a ser tomada antes de dormir puede mejorar la adhesión del paciente al tratamiento. Esta opción es muy apropiada en el caso del litio y, a veces, del mismo valproato, al punto de que no hubo consenso con la carbamacepina.