VINCRINA - Efectos secundarios

No se dispone de información sobre si este medicamento puede afectar la fertilidad en humanos o si existe posibilidad de que se produzcan efectos teratogénicos u otros adversos sobre el feto. Como otros agentes quimioterapéuticos, en personas con capacidad de reproducción se deben considerar los beneficios relativos frente a los posibles riesgos. En general, las reacciones secundarias son reversibles y están relacionadas con la dosis. La más común es la caída del cabello y las más molestas son las de origen neuromuscular, como disfunción sensitivomotora y otras que pueden persistir durante un tiempo prolongado. La leucopenia, estreñimiento y ataxia son de duración corta y frecuentemente se producen náuseas y vómitos. Las reacciones pueden disminuir o desaparecer al reducir la dosis y, al parecer, aumentan cuando la cantidad calculada del medicamento es administrada en dosis fraccionadas. Otras acciones secundarias que han sido descriptas son las siguientes. Gastrointestinales: han ocurrido estreñimiento, calambres abdominales, pérdida de peso, náuseas, vómitos, ulceración oral, diarrea, íleo paralítico, necrosis o perforación intestinal y anorexia. El estreñimiento puede tomar la forma de obstrucción de segmentos proximales del colon, con recto vacío, constatado por exploración física. La presencia de cólicos abdominales asociados con recto vacío puede confundir al médico. La radiografía simple del abdomen con el paciente en decúbito es inútil para dilucidar estos cuadros. Todos los casos han respondido a enemas y laxantes. Se recomienda un régimen profiláctico rutinario contra el estreñimiento para todos los pacientes que reciben vincristina. Puede presentarse íleo paralítico, sobre todo en los niños, jóvenes y en las personas de edad avanzada. El íleo, que puede pasar por un cuadro de abdomen quirúrgico, se resuelve con la suspensión temporal de vincristina y con tratamiento sintomático. Genitourinarias: se ha observado poliuria, disuria y retención urinaria debido a la atonía de la vejiga. Otros medicamentos que por sí mismos causan retención urinaria (especialmente entre las personas de edad avanzada) deben suspenderse, si es posible durante los primeros días subsiguientes a la administración de vincristina. Cardiovasculares: se han observado hipertensión e hipotensión. Neurológicas: las reacciones neuromusculares a menudo se presentan siguiendo cierto orden. Al principio sólo se observan insuficiencia sensorial y parestesia. Con la continuación del tratamiento pueda presentarse dolor neurítico y después trastornos motores. Hasta el presente no se ha recibido información alguna acerca de la disponibilidad de un agente que puede producir la reversión de las manifestaciones neuromusculares asociadas al tratamiento con vincristina. La administración de vincristina exacerba con frecuencia las manifestaciones neurológicas en enfermos que al momento de ser tratados ya tienen enfermedad neurológica. Se ha observado arreflexia tendinosa profunda, ptosis pedal, ataxia y parálisis con la administración continua. Las manifestaciones de los nervios craneales, que incluyen paresia aislada o parálisis de los músculos controlados por los nervios motores craneales, pueden ocurrir en ausencia de trastornos motores en otras partes; los músculos extraoculares y laríngeos están implicados en la mayoría de los casos. Se han comunicado dolores de la mandíbula, de la faringe, de la parótida, de los huesos, de la espalda, de las extremidades y mialgias; los dolores en estos sitios pueden ser severos. En unos cuantos pacientes que reciben vincristina se han comunicado convulsiones, frecuentemente acompañadas de hipertensión. En los niños se han comunicado varios casos de convulsiones seguidas de coma. Han sido comunicadas ceguera cortical transitoria y atrofia del nervio óptico con ceguera. Endocrinas: en pacientes tratados con vincristina se han observado unos pocos casos del síndrome atribuido a secreción alterada de la hormona antidiurética. En presencia de hiponatremia hay una elevada excreción urinaria de sodio; sin embargo no existen afección renal ni suprarrenal, hipotensión, deshidratación, azoemia o edema clínico. Con la restricción de líquidos se observa mejoría de la hiponatremia y de la pérdida renal de sodio. Hematológicas: la vincristina no parece ejercer un efecto constante o significativo sobre las plaquetas ni los eritrocitos. La depresión grave de la médula ósea no es por lo general un caso principal limitador de la dosis; sin embargo, se han comunicado anemias, leucopenia y trombocitopenia. Cuando existe trombocitopenia al iniciarse el tratamiento con vincristina, ésta puede mejorar antes de haber remisión medular. Reacciones de la piel: se han comunicado alopecia e irritación en la piel. Otras reacciones: se han observado fiebre y dolores de cabeza.