VINCRINA - Sobredosificación

Las reacciones secundarias consecutivas a la administración de vincristina están relacionadas con la dosis. En niños menores de 13 años de edad, ha ocurrido la muerte después de dosis de vincristina 10 veces mayores que las recomendadas para terapia. Es posible que ocurran síntomas severos en este grupo de pacientes después de dosis de 3 a 4mg/m2. Se puede esperar que los adultos tengan síntomas severos después de dosis únicas de 3mg/m2 o más. Por lo tanto, después de la administración de dosis mayores que las recomendadas, es de esperar que los pacientes experimenten reacciones secundarias en forma exagerada. El tratamiento de sostén debe incluir lo siguiente. La prevención de las reacciones secundarias que se presentan como resultado del síndrome de secreción alterada de hormona antidiurética (las medidas preventivas incluirán la restricción de la ingestión de líquidos o tal vez la administración de un diurético que actúe sobre la función del asa de Henle y del túbulo distal). La administración de medicamentos anticonvulsivos. El uso de enemas o de catárticos para evitar el íleo (en algunos casos puede ser necesaria la descompresión del aparato gastrointestinal). La vigilancia del sistema cardiovascular del paciente. Recuentos sanguíneos diarios para orientar sobre requerimientos de transfusión de sangre. Se ha observado que el ácido folínico tiene un efecto protector en ratones normales que reciben dosis letales de vincristina. Informes de casos sugieren que el ácido folínico puede ser de ayuda en el tratamiento de seres humanos que han recibido una sobredosis de vincristina. Un régimen sugerido es administrar 100mg de ácido folínico por vía IV cada 3 horas durante 48 horas y después cada 6 horas durante un período adicional de 48 horas. Se opina que las concentraciones teóricas de vincristina en los tejidos, obtenidas de datos farmacodinámicos, permanecerán significativamente elevadas por lo menos durante 72 horas. El tratamiento con ácido folínico no elimina la necesidad de efectuar las medidas de sostén antes citadas. La mayor parte de una dosis IV de vincristina es excretada por la bilis después de fijarse rápidamente a los tejidos. No es probable que la hemodiálisis sea útil en caso de sobredosis porque sólo aparecen cantidades muy pequeñas del medicamento en el dializado. Los pacientes con trastornos hepáticos de gravedad tal que su excreción biliar está disminuida pueden experimentar una mayor severidad de las reacciones secundarias.